Instalaciones eléctricas de baja tensión

En REDI Ingenieros, realizamos instalaciones eléctricas de baja tensión muy diversas, desde la instalación de placas solares fotovoltaicas hasta ahorros energéticos.

Contamos con electricistas experimentados que trabajan por toda la Comunidad de Madrid.

Consulta a continuación todo lo que podemos hacer por ti y contáctanos para pedir más información.

 

¿Qué es una instalación eléctrica de baja tensión?

Cuando al realizar una reforma, las instalaciones eléctricas antiguas se renuevan o modifican. Por tanto, se considerará una instalación de baja tensión la que genera electricidad para consumo propio. También a la que recibe energía, pero no es industrial. Los límites de tensión son:

  • De 1000 voltios o menos en corriente alterna.
  • De 1500 voltios o menos en corriente continua.

No se considerarán instalaciones de baja tensión las que se encarguen de distribuir energía eléctrica y las presentes en industrias. No obstante, en este grupo sí entran las de una casa, apartamento, local comercial o edificios.

¿Cuál es la normativa que recoge todo lo relativo a una instalación eléctrica de baja tensión?

Todas las características anteriores aparecen recogidas en diversas normativas. El denominador común es el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión. A su vez, tiene como marco legal el RD 842/2002.

Asimismo, el RITE (Reglamento de Instalaciones Térmicas en Edificios) de 2013 aporta el resto de información al respecto de la normativa instalación eléctrica vivienda.

¿En qué consiste el procedimiento de legalización de una instalación de baja tensión?

En términos generales, en añadir un proyecto visado y redactado por un ingeniero colegiado. El objetivo es certificar que las mediciones y los planos son adecuados.

Una vez realizado el proyecto/ memoria técnica, el instalador autorizado que lo gestione podrá realizar la instalación. El proyecto se divide en varios apartados que llevan a conseguir el certificado de instalación eléctrica de baja tensión.

La memoria

Esta es una de las partes esenciales para conocer quién solicita la instalación y por qué. Se debe incluir la siguiente información:

  • El motivo de la instalación.
  • Su ámbito de aplicación.
  • Su alcance.
  • Dónde se ubicará.
  • Quién es el titular.
  • Cuáles son, si procede, las instalaciones previas.
  • Cuál es la normativa que se aplica.
  • Todos los detalles de la instalación. A la descripción del inmueble se le añade las disposiciones y reglamentos. Igualmente, hay que especificar el suministro de energía, las potencias empleadas y un programa de necesidades. La clasificación de la instalación va de la mano de su descripción. Se valora si es necesario usar un suministro complementario y debe constar cómo es el local donde se sitúa la instalación y cuál es su grado de ventilación. Finalmente, el programa de instalación y cómo se ha llevado a cabo en la zona clasificada completan la memoria.

¿Cuándo debe llevarse a cabo la legalización de instalación de baja tensión?

Esta es la pregunta que puede generarte más dudas. Por ello, repasamos la normativa y lo que indica al respecto:

  • La legalización debe solicitarse y concederse, si procede, antes de la puesta en servicio. La empresa instaladora deberá solicitar el permiso correspondiente y registrarla. Debe aportar la documentación anteriormente comentada.
  • El artículo 18 del Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión e ITC indica lo siguiente: las instalaciones deben realizarse exclusivamente por empresas instaladoras. La compañía suministradora no podrá conectar la instalación a la red sin que esté legalizada y necesitará una copia del certificado de instalación aprobado por el órgano correspondiente de la comunidad autónoma competente.

¿Cuáles son los locales que exigen una inspección previa?

Hay que tener en cuenta algunos aspectos relacionados con el tipo de local que vas a iluminar. En el siguiente listado los locales que necesitan una inspección previa:

  • Locales abiertos al público.
  • Locales con riesgo de explosión o incendio. No se incluyen los garajes con menos de 25 plazas.
  • Salas de intervención y quirófanos.
  • Iluminación exterior de los edificios y zonas comunes.
  • Instalación para la recarga de vehículos eléctricos.